Arrogancia

Tienes razón, hermana. Me creo perfecta. Me cuesta aceptar que me equivoco cuando me equivoco. Soy arrogante. Es mi defecto y debilidad. Finalmente lo he visto. Quizás antes no lo he hecho por la definición que concebía en mi mente de la arrogancia. Esta también ocurre interiormente. Por alguna razón, tu la has identificado y fuiste lo suficientemente sincera para decirme repetidas veces. No es justo que me enoje contigo de nuevo. Te pido perdón por no creer tus palabras.